Los Villela y Mungia

El Linaje de los Villela aparece estrechamente ligado a la historia de nuestra pueblo desde sus principios, y en buena medida comprender su evolución nos permite también acercarnos a la evolución de la villa y anteiglesia de Mungia. En las siguientes líneas se intentará analizar algunos aspectos de esta evolución, superando lo meramente genealógico, aunque más adelante se dedicarán otras entradas a aspectos más concretos de esta familia.

La importancia de los Villela para la villa de Mungia radica en la situación de su casa fuerte dentro de los muros de la misma. Pero esto solamente es muestra del poder territorial que esta familia tenía sobre la zona, y el control que ello le daba sobre los pobladores del lugar. Si hacemos caso a las crónicas de Lope García de Salazar, los orígenes del linaje de Villela se remontan al siglo XII (aunque las primeras referencias a un Villela sean en 1053), cuando el tercer seños de Ajangiz, Juan Pérez de Ajanguiz, pobló en Villela y repartió sus dominios entre sus tres hijos. El hijo mayor, Juan Sánchez de Villela, fue el primer señor de la casa de Villela, mientras que el segundo y el tercero iniciaron las casas de Ibarguen y Butrón. Pronto empezaron las disputas entre hermanos, y la separación en bandos, pero la casa de Villela no se posicionó en ninguno por ahora. Así pues, el linaje de Villela sería en esta etapa una familia de notables rurales, que se enfrentaría de vez en cuando con las familias hidalgas de la zona y posiblemente utilizaba la fuerza contra los moradores de la comarca para así ampliar sus dominios, que se basaban en el control de tierras, iglesias y ferrerías o molinos. Otro rasgo que se puede destacar, según Lope García de Salazar, es lo habitual de los bastardos en esta familia, algo corriente entre los hidalgos de la época, pero que en la casa de Villela solían heredar los bienes familiares, algo no tan normal. Y también fueron característicos de estos siglos medievales los servicios prestados a los reyes castellanos en la conquista de los reinos de Taifas. Así, encontramos a Juan Sánchez de Villela en el cerco de Gibraltar o a Pedro Ortiz de Villela en la toma de Algeciras con Fernando IV y Alfonso XI respectivamente.

La situación de coerción constante en la que vivían los pobladores de las merindades de Uribe y Busturia les hizo dirigirse en 1376 al señor de Bizkaia, que por entonces era el infante Don Juan, para que les permitiese fundar tres villas en las que guarecerse de la amenaza de los señores de la guerra de la época, entre los que se encontraban los Villela, pero también sus vecinos Butrón, Meñaca, Zamudio… Pero la fundación de una villa con una cerca que la protegiese no fue una solución muy efectiva para el problema de la violencia, pues la nueva residencia de los Villela se encontraba dentro de sus límites, con lo que la villa se convirtió en una gran fortaleza de protección para los señores. Así que desde su fundación, la villa y la familia Villela estarán irremediablemente unidas. Pero los Villela no son los únicos que tienen intereses sobre la villa, pues encontramos que por ejemplo los Butrón son patronos de la iglesia de San Pedro, y como tal reclamarán los beneficios económicos que de ello se derivan. Estas pretensiones se materializaron en los constantes enfrentamientos armados que se sucedieron hasta el reinado de los reyes católicos, y que tras la década de 1480 seguirían en los tribunales. En este tiempo,  los Villela también dejaron de servir en el campo de batalla a los reyes castellanos, siendo Juan Sanchez de Villela el último que participó en grandes empresas militares fuera de Vizcaya, bajo las órdenes de Juan I. Este Juan Sánchez de Villela fue también el Alcalde del Fuero y de la Hermandad de Bizkaia que se enfrentó en 1390 al corregidor Gonzalo Moro. Es sin duda con él y con su hijo y descendiente del mismo nombre con quienes se iniciaron las mayores hostilidades en la zona, que adquirieronn un carácter provincial, al implicar a linajes de todo el Señorío, unos de parte de los Butrón y otros de parte de los Avendaño, con quienes se habían aliado los Villela. En este contexto se sucedieron las batallas narradas por Lope García de Salazar, y presentes en los clásicos compendios de historia de Bizkaia. Pero aunque los relatos de este banderizo con lo que respecta a Mungia solo lleguen hasta 1444, hay referencias documentales que dejan claro la persistencia de los enfrentamientos armados hasta por lo menos 1472, cuando Mungia fue cercada por Juan Alonso de Mújica y Butrón, causando grandes destrozos.

Y la paz tardó en llegar, pues en los años 80 del siglo XV continuaron los enfrentamientos por los bienes (tierras, patronazgos, molinos, ferrerías) y el poder comarcal en los tribunales de la Monarquía, en una serie de pleitos mantenidos entre las cabezas de la casa de Villela, Pedro de Avendaño y después su mujer Mayora de Villela y la cabeza de la casa de Butrón, Juan Alonso de Mújica y su hijo Gonzalo Gómez de Butrón. Los de Villela siempre aparecerán como representantes de los intereses de la villa, y de hecho muchos mungiarras secundarán sus peticiones y acciones, como son las demandas de justicia por los hechos acaecidos durante en cerco de 1472 (cuestión que no se solucionó hasta los años 90 del siglo XV) o el derribo de la iglesia de San Pedro para su reforma, contra los intereses de los Butrón, ya cerca de 1520.

Pero los esfuerzos de la Monarquía y las Hermandades por recuperar la paz en el territorio no fueron vanos, y hacia mediados del siglo XVI parece que la situación estaba en calma en la comarca de Mungia. De hecho, la alianza matrimonial entre los antiguos contendientes puede darnos idea de la nueva coyuntura, al casarse Martín Ruiz de Villela (hijo de Pedro de Avendaño y mayora de Butrón) con María Manrique de Mújica y Butrón (hermana de Gonzalo Gómez de Butrón). El hijo de estos, Pedro de Villela, fue sin duda la clara muestra del inicio de nuevos tiempos para los parientes mayores de las casas hidalgas del Señorío. Tras siglos de luchas intestinas, gran parte de la nobleza vasca había quedado empobrecida y claramente en un segundo plano en el contexto de la Monarquía, por lo que debieron buscar diferentes formas de mantener su preeminencia social, excluyendo la violencia. Una de estas maneras fue el matrimonio con nuevos linajes enriquecidos, como por ejemplo los Morga, originarios del lugar homónimo pero que habían hecho fortuna como banqueros en Sevilla, y de los que proviene la mujer de Pedro de Villela, Constanza de Morga. Otra vía fue la de acercarse a los puntos de poder, como lo eran la corte madrileña y Sevilla, para así poder servir a la Monarquía en la administración o la milicia y recibir de esta cierto reconocimiento. Así lo hizo Pedro de Villela, que consiguió un hábito de Santiago a cambio, pero sobre todo su hijo ilegítimo Juan de Villela y Olabarrieta, que escaló como ningún antepasado suyo en la administración de la Monarquía. Y estas nuevas estrategias fueron también las que fueron alejando al linaje de los Villela de su tierra originaria de Mungia, hasta desvincularse casi totalmente en la segunda mitad del siglo XVII. No obstante, el dominio económico de los Villela y sus descendientes siempre se mantendrá. Muestra de ello son el marqués de Mortara en el siglo XVIII , heredero de la casa de Villela, que sigue siendo el mayor propietario de la zona y patrono de la iglesia de San Pedro; o los marqueses de Cancelada, quienes reformarán Torre Villela en la segunda mitad del siglo XIX, dándole su aspecto actual.

Así pues, no se puede entender la historia de la Mungia medieval y moderna sin los Villela, de la misma manera que la historia de la familia es incompleta sin conocer la de nuestro pueblo.

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3 respuestas a Los Villela y Mungia

  1. mario dijo:

    Hola, me gustaría saber, cuando afirmas “(aunque las primeras referencias a un Villela sean en 1056)” de dónde obtienes ese dato, gracias

    • jonpemo dijo:

      Hola Mario:
      Pues cuando me he puesto a revisar el dato que citas, me he dado cuenta de que había una errata, y en lugar de 1056 debería haber puesto 1053 (lo siento por el error, que ya está corregido).
      La mención de un Villela en 1053 la conocí a través de un artículo sobre la genealogía de la casa Villela publicado en la revista Hidalguía, nº6, de 1954 (pag. 534), en la que se menciona un documento que recoge el nombre de Sancho Garceis de Villela. La referencia dice así:
      “Nacido por los años 1015 (…) confirma en 1053 la escritura de donación al monasterio de San Juan de la Peña, en Aragón, del castillo y la iglesia de San Juan de Castel Ugach, el barrio de Ercoreca y heredades en Bermeo, otorgada por lo Señores de Vizcaya don Iñigo López y doña Toda Ortiz”.
      Espero que las aclaraciones te hayan sido útiles!

  2. jose dijo:

    Hola! Estoy intentando indagar datos sobre la Torre de Villela, en alguna pagina me he acercado a conocer el nombre de los señores poseedores de ella. Pero no encuentro la respuesta a mi búsqueda. En este caso el buscado es un tal Juan Martínez de Villela poseedor de la casa palacio Villela Vitia a finales del siglo XV. Tengo información sobre su descendencia y algunos datos relativos a acontecimientos en los que dos de sus hijos fueron acusados. Esto viene reflejado en un acta fechada en 1619 y expedida probablemente en Munguía. Esta información si estas interesado podría facilitártela, es un texto muy bello redactado al uso de la época.

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